Alcanzar las metas que te propones puede resultarte todo lo sencillo que quieras, siempre y cuando tengas claro dónde vas y los pasos a seguir para hacerlo. Lee con atención el artículo, y contesta con sinceridad las preguntas que te hago a continuación.

¿Qué debes preguntarte para alcanzar las metas que tienes en mente?

1. ¿Hay algo que quieras conseguir?

Esta es la pregunta fundamental. A pesar de que la respuesta sea un rotundo “sí”, párate y reflexiona con las cuestiones que te hago a continuación. Piensa en tu vida personal, en tu familia, en tu trabajo o estudios, en tu ocio, en tu estado de salud, en el lugar donde vives, etc. Intenta mirar tu vida detenidamente, como si estuvieras apreciando un cuadro.

2. ¿Qué meta quieres alcanzar?

Aquí sí hay que darle más vueltas. Sé objetivo. Describe lo que deseas conseguir con la mayor precisión posible, intentando verte a largo plazo. Si no lo tienes claro, imagínate en una determinada área de tu vida dentro de diez años. ¿Eres capaz de visualizarlo? Ahora reflexiona sobre los pasos que tienes que dar de aquí a un año en ese aspecto, intentando experimentar las pruebas que tendrás a medida que te acerques a tu meta.

3. ¿Cuánto tiempo necesitas para alcanzarla? ¿Cuándo quieres lograrlo?

Empieza a poner “fechas de entrega” obligatorias. Seguramente ya estarás vislumbrando los pasos que debes dar para irte acercando a esa gran meta. Reflexiona cuánto tiempo tienes realmente para trabajar en ella.

4. ¿Cómo sabrás que te estás acercando a la meta que deseas alcanzar?

Yo soy una gran fan de las listas, con los pasos que debo dar. Una vez que los cumplimento, voy marcándolos (con colores, pegatinas, ¡todo vale!). Nunca jamás los tacho, porque es como si renegara del trabajo hecho hasta el momento.

5. ¿Qué recursos vas a necesitar para lograr tu objetivo?

Ya sean cosas, personas, tiempo, modelos a imitar, o habilidades personales. ¿Qué necesitas?

6. ¿De qué recursos dispones ya?

7. ¿Cómo vas a conseguir los recursos que te faltan para lograr tu objetivo?

8. ¿Qué consecuencias tendrá para las personas que te rodean el hecho de que alcances tu meta?

Piensa en tus seres queridos y amigos, e imagina qué pensarán y sentirán cuando logres tu objetivo, y cómo te repercutirá.

9. ¿A qué tendrás que renunciar?

Esto es: cuánto tiempo, dinero y esfuerzo vas a invertir; qué aspectos de tu vida vas a dejar en un segundo plano por lograr tus objetivos; cómo afectará a tu vida el logro de tu meta… Son preguntas difíciles, pero es importante que las respondas para tener una idea más global de cómo será todo cuando logres tu objetivo.

10. ¿Cuándo vas a empezar?

Ya tienes claro lo que quieres, lo que tienes que hacer para lograrlo, los recursos con los que cuentas (o podrás contar), y las consecuencias que tendrá para ti y tus seres queridos el hecho de que logres alcanzar tu meta. Así que la última pregunta que debes hacerte es: ¿cuándo vas a poner en marcha todo el engranaje que has diseñado para lograr tus objetivos?

Si lo deseas, puedes ayudarme a ayudar a otras personas a alcanzar las metas que se proponen compartiendo este artículo:

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