¿Crees que los celos son señal de amor? ¿Necesitas saber dónde y con quién está tu pareja, y qué hace? ¿Te aterra que te deje o te sea infiel? Sigue leyendo si quieres aprender a sentirte mejor.

Los celos son aprendidos

Los celos son conductas aprendidas, y como tal, se pueden modificar. Reconozco que puede ser difícil librarse de este mito del amor romántico, porque nos lo meten hasta en la sopa, pero es posible.

Lo principal es que, además de esta creencia de que los celos son señal inequívoca de amor, tras una persona celosa suele haber:

  • Una marcada necesidad de seguridad, lo que suele provocar un miedo atroz al abandono.
  • Baja autoestima.

Los celos son controlables

El control sobre los celos los puedes ejercer a tres niveles. A nivel cognitivo, párate y analiza qué pensamientos te hacen sufrir. ¿Qué pruebas tienes de que sean ciertos? Y lo más importante, ¿de qué te sirve pensar así? Empieza por descartar todos esos pensamientos que te hacen sufrir para poder disfrutar de tu relación.

A nivel emocional, de sobra sabes que lo que más se suele sentir es una angustia (que se vive como incontrolable) y enfado. Estamos ya de acuerdo en que lo que te dices es del todo irracional, así que respira hondo y deja simplemente que la emoción pase. Porque sabes que tarde o temprano terminará pasando. ¡Bendita aceptación!

Por último, a nivel conductual, deja de hacer todo lo que sabes que está minando tu relación de pareja. Es decir: deja de preguntar una y otra vez lo mismo intentando pillar a tu pareja en un renuncio; deja de cotillear quién le da «me gusta» en sus redes sociales; deja de buscar bronca cada vez que quiera hacer planes sin ti. En resumen: para. Respira. Busca algo con lo que te puedas sentir mejor. El control puede que te alivie la tensión momentáneamente, pero sabes que esa sensación no dura. Además, tiene un efecto paradójico: por miedo a que tu pareja te engañe o te deje, estás comportándote de una forma tan negativa que lo que haces es aumentar las probabilidades de que lo haga. Así que lo dicho: para.

Recuerda que estoy aquí para echarte el cable en lo que necesites, ya sea ayudándote a mejorar tu autoestima o profundizando un poco más en la angustia que te lleva a comportarte de forma celosa. ¡Recurre a mí, que te quedas sin excusas!

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