Hace varios años ya que los coaches están en nuestras vidas: programas de televisión, empresas, y también en asesoramiento personal. Por tanto, es normal que si tienes un problema (de la índole que sea) no tengas claro si apostar por el coaching o la psicoterpia para hacerle frente.

¿Quieres tener más información para poder elegir bien?

Lo que supuestamente diferencia al coaching de la psicoterapia

En el coaching se trabaja con tus metas, no con tu diagnóstico. En los años que llevo pasando consulta, jamás he obviado ni las metas ni los valores personales de mis pacientes, dado que en ellos está la clave de su felicidad. Asumir que desde la Psicología únicamente nos centramos en tratar trastornos mentales es reduccionista, dado que trabajamos desde una perspectiva holística del ser humano.

El coaching está enfocado en el presente y el futuro, y la psicoterapia se centra en el pasado. Los psicólogos (como expertos en comportamiento) utilizamos la conducta pasada como predictor de comportamientos futuros, o para conocer qué aprendizajes están condicionando tu conducta a día de hoy, para poder intervenir sobre ellos. ¡Queremos que mejores tu vida actual, y que adquieras herramientas que te sirvan a lo largo de toda tu existencia!

El coaching trabaja con individuos exitosos que quieren seguir mejorando. Al parecer, la psicoterapia es para personas fracasadas, o para aquellas que tienen éxito, pero quieren seguir estancadas… Sólo espero que ninguno de mis pacientes lea esto, porque seguro que los hace sentir fatal…

El coaching está orientado hacia el producto, no hacia el proceso. Según esta afirmación, a todos los psicólogos nos da igual si mejoras o no, mientras que vengas a todas las citas.

El coaching normaliza las emociones. Esta frase sí es una diferencia real. Desde la psicoterapia tenemos en cuenta las emociones. Todas. Positivas (amor, alegría) y negativas (tristeza, miedo, ira). Sin embargo, hacemos una clara distinción entre emociones adecuadas (que sientas miedo si alguien te saca una navaja en la calle para atracarte) e inadecuadas (que camines con miedo constantemente porque existe la posibilidad de que te atraquen). El objetivo es que aprendas a gestionar tus emociones inadecuadas, ya sea porque son demasiado intensas, frecuentes, o llevas demasiado tiempo sintiéndote así.

El coach trabaja junto al cliente para apoyar sus metas, cosa que al parecer los psicólogos no hacemos.

El progreso en coaching es rápido, y en psicoterapia es lento. Existen programas de intervención de 10 sesiones (como la Activación Conductual), 12 (como la Terapia Racional – Emotiva Conductual), y otras de hasta 20 sesiones para tratar desórdenes más complejos (como el trastorno de pánico con agorafobia, por ejemplo). Si vienes a terapia una vez por semana, ésta puede durar entre dos meses y medio y cinco meses.

¿Qué te puede ofrecer un psicólogo que no te ofrece un coach?

1. Los psicólogos tenemos en cuenta emociones y comportamientos disfuncionales y poco saludables.

2. Cambiamos tus creencias disfuncionales y pensamientos automáticos, que están en la base tanto de las psicopatologías, como del sufrimiento humano en general.

3. Los psicólogos te ayudamos a generar cambios de comportamiento duraderos, que sólo ocurren cuando se cambian las creencias y los pensamientos.

4. Establecemos contigo metas conductuales a corto plazo, y te ayudamos a conseguirlas.

5. Determinamos las barreras cognitivas (los pensamientos automáticos y creencias disfuncionales) que te impiden conseguir tus objetivos.

6. Los psicólogos te enseñamos a eliminar las barreras cognitivas que pueden estar impidiendo tu desarrollo.

 

Una vez leído esto, reflexiona cuál de los dos perfiles se adecúa más a tus necesidades. Tanto en un proceso de coaching como en psicoterapia puedes obtener grandes resultados, ¡te toca a ti decidir!

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