Has tenido unas vacaciones increíbles. Sin embargo, han terminado ya, y volver a la rutina se te está haciendo un poco cuesta arriba…

 

¿Quieres algunos consejos para la vuelta de vacaciones?

¡Te animo a seguir leyendo para que disfrutes de tu vuelta a la vida real!

 

1. Si has salido de viaje, intenta volver a casa con tiempo. Bajar de noche de un avión, e ir a la oficina a la mañana siguiente puede hacerte sentir algo fuera de lugar, ¿no?

2. Haz todo lo posible por no reincorporarte un lunes, así tendrás menos días antes del fin de semana. Mi consejo personal (y lo que yo intento hacer siempre que me es posible) es que vuelvas un jueves.

3. Quítate rápido los “marrones”. Deshaz las maletas en cuanto llegues, pon lavadoras, ve a la compra, lleva a los niños al dentista… Son cositas que si sigues dejando para luego, las vas a terminar haciendo de mal humor, y no hay necesidad, ¿verdad?

4. Curso nuevo, vida nueva. Repasa tus objetivos, tus metas, lo que has logrado, y los cambios que quieres incorporar. Descomponlos en pasos, y ponles fecha de vencimiento para comprometerte con el cambio.

5. Reflexiona: ¿qué es lo que más echas de menos de las vacaciones? ¿Pasar más tiempo con tu pareja? Habladlo, y comprometeos a tener una cita semanal. ¿Estar con la familia? Retoma el contacto, visítalos. ¿Salir con los amigos? Saca tiempo para cultivar tus relaciones. ¿Dormir 10 horas al día? Organízate para acostarte antes. ¿No tener que trabajar? Cualquier empleo tiene sus cosas buenas y malas, así que céntrate en estas últimas. ¿Poder dedicar más tiempo a tus aficiones? Hazles hueco en tu planificación semanal.

6. Si te fastidia soberanamente (más allá de la pereza y un pelín de mal humor) volver a la rutina, posiblemente tengas que hacer algún cambio radical en tu vida, y tu cabeza te está avisando con todas estas disrupciones emocionales. Vigila si tienes más síntomas, y recurre a ayuda profesional (¡hola!) si crees que es necesario.

7. ¡Tómate vacaciones por horas! Si tienes jornada partida, hazte un bocadillo y come en la playa. O sal a tomarte un helado con los niños después de cenar. Son ejemplos que no implican una gran inversión de tiempo o dinero, pero tendrás la sensación de que tu ocio no ha desaparecido de la mañana a la noche…

¿Qué te parecen estos consejos para la vuelta de vacaciones? ¿Cuál crees que es más aplicable en tu caso?

Si lo deseas, puedes ayudarme a ayudar a otras personas que vuelvan de sus vacaciones compartiendo este artículo:

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