¿No puedes dejar de perder el tiempo? ¿Eres de esas personas que van corriendo a todas partes como el Conejo Blanco de Alicia en el País de las Maravillas? ¿Vas siempre con prisa y no sabes dónde se te va el tiempo? ¿Llegas siempre tarde? En este post te doy una serie de trucos para ayudarte a planificar y aprovechar mejor tu tiempo.

Consejos para dejar de perder el tiempo:

  1. Identifica en qué inviertes tu tiempo. Para ello, deberías familiarizarte con tu peor enemigo: el reloj. Fíjate en cuánto tiempo real empleas en tus tareas cotidianas: dormir, comer y preparar las comidas, ir y volver del trabajo, ducharte y arreglarte, etc. ¡Seguramente te lleves una sorpresa cuando veas la cantidad de horas que tienes obligatoriamente comprometidas!
  2. Al conocer cuánto tiempo dedicas a tus obligaciones (ir al gimnasio, a la compra y ducharte lo son también) puedes saber qué huecos o “tiempo libre” tienes, con lo que podrás organizar tu ocio y vida personal mejor.
  3. Sé realista cuando hagas planes. Si terminas de trabajar a las ocho de la tarde, es físicamente imposible que estés en la otra punta de la ciudad a las ocho y cuarto. No asumas compromisos que sabes de antemano que son irrealizables.
  4. Deja siempre unos minutos prudenciales para poder enfrentarte a los imprevistos que puedan aparecer: no encontrar las llaves, un atasco, que el bus tarde en llegar…
  5. Planifica tu ocio y ejercicio físico como si fueran una obligación; igual o más importantes que tu trabajo. Así no quedarán a expensas del tiempo libre que tengas.
  6. Intenta ser constante en tus horarios.
  7. Si tienes que hacer mil recados fuera de casa o el trabajo intenta trazar una ruta óptima para no ir dando bandazos. Sería recomendable circular para terminar al lado de donde hayas dejado el coche, la parada de bus o casa, y así perder el mínimo tiempo posible.
  8. Respeta tus horas de sueño y cuida tu alimentación.
  9. Evita la Ley de Parkinson. Acota el tiempo dedicado a cada tarea. Por ejemplo, si tienes tres horas entre que llegas a casa y sales a cenar, y en ese lapso tienes que ducharte y poner la lavadora, evita a toda costa pasarte las tres horas haciendo sólo eso. Dedica 15 minutos a la ducha y 5 a la colada. Aprovecha el tiempo restante para otras tareas y, sobre todo, para no llegar tarde.
  10. Si no eres especialmente hábil calculando el tiempo o llegas tarde de forma sistemática, ponte una alarma en el móvil 15 o 20 minutos antes de la hora a la que tienes que salir de casa o cambiar de tarea. Seguramente al principio tendrás que darte mucha prisa en ese lapso de tiempo para cumplir con la hora prevista, pero terminarás acostumbrándote.
  11. Aprende a decir que no para liberarte de tareas y compromisos que interfieran en tu planificación.
  12. Sé igual de meticuloso con tu agenda personal que con la profesional y proponte que todo lo que escribas en ella sea una cita inaplazable (aunque sea contigo mismo).
  13. Aprovecha los tiempos muertos en la cola del banco, la parada del bus o la sala de espera del dentista para mandar mails o hacer llamadas telefónicas. Así adelantarás tareas sin comprometer “tiempo útil”.
  14. Delega y reparte tareas, así podrás dedicar el tiempo a otras cosas para las que tú si eres realmente indispensable.
  15. Ten claras tus prioridades y metas a la hora de organizarte, hacer planes y adquirir compromisos. No dejes pasar ni un solo día sin trabajar para lograrlas y conseguir así tu felicidad.

No siempre es fácil dejar de perder el tiempo. Intenta sistematizar y tener en cuenta estos consejos durante varias semanas; verás como al final consigues organizarte mejor y no tienes que ir corriendo a todas partes.

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