El duelo anticipado es aquel que tiene lugar antes del fallecimiento de la persona a la que quieres. Suele aparecer de forma natural, y puede ayudarte a resolver cuestiones pendientes y a mejorar la comunicación. Desde la Psicología, lo que se busca es prevenir un duelo complicado. Si quieres saber más, te animo a seguir leyendo.

Premisas básicas en el duelo anticipado

  • Experimentar tristeza antes y después del fallecimiento de un ser querido es un fenómeno normal y adaptativo.
  • El duelo es (muy) doloroso, pero no eterno.
  • Saber qué te puede causar problemas a medio plazo te será útil para poder anticiparte y neutralizarlos.
  • No existe un único tipo de duelo. Cada persona es un mundo, y sus comportamientos pueden ir desde la evitación, a la manifestación excesiva de síntomas o la aparición de patologías.
  • Puede ser tan útil ayudar a expresar la pena, como ayudar a frenarla.
  • Contactar con tus emociones y gestionarlas te ayudará en tu crecimiento personal no solo durante el periodo de duelo.

En consulta, podemos:

  1. Ayudarte a traducir expresiones del tipo “ojalá que se muera ya”, porque en el fondo solo estás manifestando tu agotamiento físico y emocional, y el dolor que te produce ver a esa persona sufrir.
  2. Estimular el resto de roles que cumples en la vida, no únicamente el de cuidador o cuidadora. Eres padre o madre, esposo o esposa, hijo o hija, amigo o amiga, compañero o compañera de trabajo… No dejes que esas otras facetas tuyas caigan en el olvido o el descuido.
  3. Darte un papel activo en la atención y el control de los síntomas de ese ser querido: ¡seguro que eres súper útil!
  4. Diseñar un plan de reparto de las tareas de cuidado entre los miembros de la familia, para que toda la tribu participe y sea útil (en función de sus edades y capacidades, claro está).
  5. Ayudarte a enfrentarte y derribar “la conjura de silencio” respecto a la muerte de esa persona.
  6. Favorecer la comunicación con el resto de miembros de tu familia y con tu ser querido.
  7. Facilitar la expresión de sentimientos, porque a veces desahogarse ayuda a reponer fuerzas.
  8. Permitir que tu ser querido elija en qué condiciones quiere fallecer, o quién debe cuidarle sin tomártelo como una ofensa personal.
  9. Tener planes de acción por si estás solo o sola con tu ser querido en el momento del fallecimiento.
  10. Resolver asuntos prácticos pendientes.
  11. Resolver asuntos emocionales pendientes.
  12. Facilitar cualquier ritual que te ayude a despedirte lo más en paz posible.

Sin embargo, si tu pérdida ya se ha materializado, te invito a seguir este enlace con algunas claves que pueden venirte bien.

¿Crees que necesitas ayuda tras el diagnóstico de algún ser querido? ¿O tal vez conoces  a alguien a quien esta información sobre duelo anticipado le vendría bien? Ayúdame a ayudar a otras personas compartiendo esta publicación.