El Mindfulness o atención plena es la conciencia que emerge de prestar atención deliberadamente, en el momento presente y sin juicio a las cosas tal y como son. ¿Quieres saber cuáles son sus bases?

Vive en el presente momento a momento

No es lo mismo planificar el futuro y reflexionar sobre el pasado que barruntar desgracias y rumiar sin sentido. Aprende a distinguirlos, y practica llevar una y otra vez la atención al cuerpo y a la postura, por ejemplo, cada vez que te suene una notificación en el teléfono.

No juzgues

La imparcialidad te puede ayudar a conocer mejor la realidad sin vincularte emocionalmente a ella. Piensa que los juicios automáticamente llevan a la culpa, dominan y sobrecargan tu mente, así que cuando te descubras haciéndolos, date cuenta de que son únicamente opiniones, y verás como es más fácil gestionarlos.

Confía en tus capacidades, tu sabiduría y tus recursos

Ten “mente de principiante”

Intenta mantenerte abierta o abierto e interesada o interesado por las diferentes experiencias, por muy cotidianas que sean.

No busques resultados

El camino es tan importante como la meta, así que disfruta del proceso.

Acepta la realidad

No te aferres a ideas, objetos, sucesos, momentos, perspectivas o deseos. Renuncia a todos esos esfuerzos baldíos de que las cosas sean diferentes a como son en este momento, no te resistas, no fuerces.

Reflexiona en qué puede estar haciendo que te quedes atascada o atascado: ¿miedo?, ¿tristeza?, ¿orgullo? Enfréntate a ellos para poder avanzar.

Autocuidado

Cultiva una relación positiva contigo misma o contigo mismo. Trátate con aceptación, amor, apertura y paciencia.

Dedica todo el tiempo y el esfuerzo que puedas a actividades que te satisfagan como ser humano, no a las que te marchiten, y no dejes de lado el ejercicio físico.

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