Si más o menos te convencí en el post anterior para adoptar un estilo de vida minimalista, aquí te doy unas claves (inspiradas en la gurú del orden Marie Kondo) para que empieces con los cambios lo antes posible.

¿Cómo empezar?

Lo principal es que descartes todos aquellos objetos que no te hacen feliz, o no se adaptan al estilo de vida que te habías propuesto. Por supuesto, cuando hablo de descartar no me refiero a que lo tires a la basura. ¡Dona, recicla, reutiliza o regala las cosas que sean aprovechables!

  • Desecha todo aquello que haya vivido más allá de su propósito. Es decir, quizás te lo compraste porque te pareció bonito, y ya no te lo parece; o porque te pareció útil, pero ya no lo es. Si ya ha cumplido su finalidad en tu existencia, puedes descartarlo.
  • Junta en una misma habitación todas las cosas de la misma categoría. Ve cogiéndolas una a una, fijándote en las sensaciones que te transmite. Conserva solamente los objetos que te den buenas vibraciones.
  • No dejes que te vea tu familia. Por dos motivos: porque puedan “rapiñar”, y así acumula otra persona, o que te hagan chantaje con frases del tipo “ay, eso te lo regalé yo”, o “eso lo llevaste nosécuando”. En cualquier caso, ambos supuestos llevan a que objetos que no te traen felicidad se queden en casa.
  • No conviertas la ropa que no te pones en ropa para estar por casa. Piensa que estar con ropa rota, manchada o incómoda en tu santuario seguramente sea incompatible con el estilo de vida minimalista y molón que te has planteado.
  • Descarta los libros que no te hayas leído.
  • Agradece a cada objeto el servicio prestado, y el lugar que ha ocupado en tu vida.
  • Organiza los papeles en función de si tienes que guardarlos (contrato de alquiler) u ocuparte (pagar la factura del agua).
  • Si no eres capaz de deshacerte de las fotos, digitalízalas. Ahorrarás espacio.
  • Ten un lugar específico para cada objeto.
  • Busca formas de almacenar lo más sencillas posible. Muchas veces no es necesario tener dispositivos de lo más sofisticado para tener los cajones en orden.
  • Guarda todos los objetos del mismo tipo juntos.
  • Vacía el bolso o la mochila a diario, y pon el contenido en su sitio.
  • Deshazte de todos los objetos que no te dan felicidad/buen rollo de un tirón. Si alargas el proceso con trucos del tipo “tira un objeto cada día”, te vas a frustrar.

¿Te ha resultado útil?

Ayúdame a ayudar a otras personas compartiendo esta publicación.