A veces, los disgustos en el colegio originan temores escolares, o son determinados sucesos vitales los que hacen que tu hija o tu hijo se niegue a ir al cole. Si quieres saber cómo ayudarle, te animo a seguir leyendo.

LO PRIMERO ES LO PRIMERO: DESCARTA

Hay muchas cosas que descartar antes de colgar la etiqueta de fobia escolar: quizás tu hijo o hija tenga algún problema de aprendizaje y se agobia en clase porque no puede seguir el ritmo; o sus compañeritos se burlan; quizás sea víctima de bullying o acoso escolar; o tal vez tenga alguna enfermedad que haga que realmente se encuentre enfermo o enferma. Sigue tu instinto: observa, pide tutoría, habla con el orientador o la orientadora del centro, y toma decisiones.

¿CÓMO ACTUAR ANTE LOS MIEDOS ESCOLARES?

  1. Ponte de acuerdo con el personal del centro. Es muy importante remar todos en la misma dirección.
  2. Plantéate una reincorporación gradual al cole.
  3. Prepara bien el primer día en que vaya a ir a clase, desde la noche antes, hasta el momento en que le dejes en el cole.
  4. Cuenta con un compinche: algún amiguito o amiguita al que le guste ir al cole, y que os acompañe ese primer día.
  5. Utiliza estrategias de distracción cognitiva: jugar al veo-veo puede llegar a ser muy útil en esta situación.
  6. Recompensa cada pequeña aproximación a la meta. Una palabra agradable, una felicitación afectuosa, una golosina, un guiño, un mimito… ¡Todo vale para seguir motivando!
  7. Da ejemplo: no vale que tú vayas a trabajar de mal humor o con tensión, porque se aprende fácilmente.
  8. Aprende tú alguna técnica de relajación, y aplícala delante de tu hijo o hija. Así verá que es normal encontrarse mal a veces, y que se puede solucionar.
  9. Consulta con un psicólogo si sería necesario que aprendiera alguna herramienta específica más (técnicas de relajación, habilidades sociales, resolución de conflictos…).

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