Hablar de parejas y relaciones en verano suele llevarnos inevitablemente al clásico del aumento de divorcios después de las vacaciones, o a una lista de trucos para ligar en caso de ser soltero o soltera.

Sin embargo, tanto si tienes pareja como si no, he preparado este artículo con la idea de ayudarte a evitar problemas y sufrimientos innecesarios antes y después de las vacaciones. En él te ofrezco una serie de consejos para que tu vida sea más fácil estés en la situación que estés.

Las relaciones en verano si tienes pareja

  • Planificad juntos las vacaciones. No es justo que sea uno de los miembros el que haga todo el trabajo de organización y que el otro se limite a disfrutar.
  • Intenta pasar tiempo a solas haciendo cosas que te gusten. Estar de vacaciones juntos no significa que tu pareja y tú tengáis que ser inseparables.
  • Si tú no estás bien (ya sea por estrés, problemas familiares o de salud, etc.) difícilmente estarás bien con la otra persona. Intenta encontrar la forma de solucionar tus problemas para poder disfrutar de tus vacaciones.
  • Si es tu pareja quien tiene problemas, apóyale e intenta ayudarle en lo que necesite.
  • Disfruta de las cosas que sí funcionan entre vosotros. Se trata de que las cosas buenas superen a los “problemillas” y conflictos que podáis tener, y para ello es necesario que empieces a prestar atención (y también reconozcas y disfrutes) de todas las cosas positivas que te ofrece la otra persona.
  • No guardes rencores. Piensa por un momento: si tenéis alguna discusión por alguna tontería, es posible que se convierta en un problema mucho mayor si tenéis algún conflicto enquistado.
  • No rumies, e intenta solucionar las cosas tan pronto como puedas.
  • Deja de ver las discusiones como conflictos de suma cero, esto es, que si el otro gana, yo pierdo, y viceversa. Negocia y llega a puntos intermedios en los que ambos tengáis que ceder, pero de forma que los dos salgáis ganando en algo.
  • Concede siempre a tu pareja el beneficio de la duda. Si ante una situación puedes elegir entre dos escenarios, en el que en uno sale bien parado y en el otro no, haz el esfuerzo consciente de mirar las cosas por el lado bueno.
  • Rompe con la rutina. Aunque en vacaciones lo normal es no tenerlas, sí que es cierto que terminamos bajando a la misma playa, a la misma hora, nos tomamos la cerveza en el mismo chiringuito, etc. Haz cosas divertidas que no puedas hacer el resto del año. Disfrutad de la mutua compañía. Hablad. Tocaos. Encontrad la manera de alimentar lo que os mantiene unidos.

Las vacaciones, con tanto tiempo libre y tantos momentos para el ocio, pueden serviros para avivar la llama, volver a conoceros y solucionar aquellos “problemillas” cotidianos que durante todo el año vais dejando pasar.

Las relaciones en verano si no tienes pareja

Estás soltero o soltera, y quieres disfrutar de una (o varias) aventura veraniega. Por definición, son sexys, divertidas, casuales, atrevidas, intensas… Haces cosas que no te plantearías en tu vida real, y son buenísimas para la autoestima. Es el momento perfecto para disfrutar de tu cuerpo sin remordimientos ni culpa.

Sin embargo, como toda relación, puede terminar siendo devastadora si no te cuidas y no sabes cuándo parar. Los momentos en que debes plantearte una huida son:

  • Si la otra persona no te llama, no te envía mensajes para veros, siempre que quedáis es porque tú insistes y todo esto te preocupa: simplifica. La realidad puede ser muy sencilla: no le gustas lo suficiente. Normalmente cuando alguien quiere estar contigo, aunque sea un rollito casual, te busca. Así que si te sientes como si estuvieras persiguiendo a la otra persona, para y busca a alguien más con quien disfrutar.
  • Si no te diviertes, pasa página. Es decir, si no disfrutas del sexo, no te sientes cómodo, o simplemente no te apetece estar con esa persona, déjalo. Rápido, limpio, y sin apenas consecuencias.
  • Si la otra persona te empieza a gustar más de la cuenta, y ya te imaginas cómo será estar juntos, al amor de la lumbre, en la más típica escena invernal… En este caso deberías hacerte a un lado, porque estás violando los términos del contrato tácito que habéis establecido, en el que la relación, por definición, tiene fecha de caducidad. Apártate lo antes posible porque, aunque duela, es mejor no exponerse demasiado a colgarnos por la otra persona y que nos rompan el corazón.
  • Si estás teniendo “conductas de alto riesgo”: buscarle en las redes sociales, comprobar compulsivamente si está o no conectado, aparecer “casualmente” en lugares donde podría estar, etc… Es bastante posible que te estés obsesionando. Pega carpetazo al asunto y busca otro objetivo que no te lleve a emociones y conductas tan negativas.

Recuerda que es importante disfrutar este tipo de relaciones, así que acaba de inmediato en cuanto detectes alguna de estas señales de alarma, y ¡sigue pasándolo bien!

Si lo deseas, puedes compartir este artículo y así ayudarme a ayudar a otras personas para que disfruten de las relaciones en verano:

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+