¿Para qué sirven tantas tablas como mandamos en consulta? ¿Por qué es tan importante rellenarlas? ¡Sigue leyendo, y así sabrás por qué soy tan pesada!

Mis pacientes lo saben: soy adicta a las tablas. Las uso para todo. Planificación, toma de decisiones, en evaluación y durante los tratamientos. Estas últimas tienen un nombre específico: “autorregistros”, y dan muchísima información si no haces trampa al rellenarlos.

Se rellenan entre sesiones, en el mismo instante en el que ocurren los hechos que te interesen, o un poco después. Algunos de los aspectos que se suelen registrar son:

  • Estados emocionales (contenido de los sentimientos e intensidad).
  • Pensamientos positivos o negativos.
  • Respuestas fisiológicas ante determinados eventos o situaciones.
  • Conductas realizadas y estrategias llevadas a cabo para resolver un problema.

 

Información a recoger

En TCC (terapia cognitivo-conductual) se suelen usar para evaluar los problemas (intensidad, frecuencia y duración de los mismos) antes y durante la intervención o tratamiento. Además, los autorregistros facilitan los efectos de las técnicas terapéuticas porque permiten tomar conciencia tanto de los problemas, como de los recursos y habilidades que vas adquiriendo, así como las estrategias que vas llevando a cabo para afrontar, enfrentar y resolver problemas y situaciones que lo requieran.

¿Cuándo hacer los registros?

Lo ideal (y lo estándar) es llevarlos a cabo en el mismo momento en que la conducta objeto de estudio aparezca. Pero esto es bastante difícil de hacer en según qué casos, por lo que recomiendo, si no, establecer tres momentos puntuales en los que sentarte contigo mismo o contigo misma para hacer tu tarea. Estos momentos pueden ser bien después de las comidas principales, en los descansos del trabajo y antes de dormir… Tú conoces tu día a día mejor que yo, así que elige tres momentos, fija las alarmas en el teléfono móvil, ¡y a registrar!

Importancia de las tareas para casa

Las tareas para casa son muy útiles en el proceso terapéutico. Su propósito principal es ayudarte a reforzar lo adquirido durante la sesión, para que así lo generalices en tu vida cotidiana. Además es una herramienta valiosísima para que tu psicólogo o psicóloga pueda revisar tu progreso.

Entre las finalidades específicas de los autorregistros están:

  1. Cambiar un comportamiento poco eficiente o establecer alguna conducta adaptativa.
  2. Disminuir las ideas irracionales, cambiándolas por otras más racionales o eficaces.

Por lo tanto, la próxima vez que tu psicóloga o psicólogo te mande rellenar un autorregistro, ¡no lo hagas a disgusto ni a última hora! ¡Es básico para tu recuperación!

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